Información general

Un plan de continuidad del negocio es un plan logístico para la práctica de cómo una organización debe recuperar y restaurar sus funciones críticas parcial o totalmente interrumpidas dentro de un tiempo predeterminado después de una interrupción no deseada o desastre. En los Estados Unidos, las entidades gubernamentales se refieren al proceso como planificación de continuación de operaciones.

 

 

INTRODUCCIÓN

Aplicación:                                                                                                                                                                                                                        El El plan de continuidad de negocio abarca todos los sectores de negocio, dado con más énfasis en aquellos donde la disponibilidad de la información es su mayor activo No hay importancia del tamaño de la empresa o institución, un plan de continuidad puede ser aplicado tanto a empresas grandes, medianas, pequeñas e incluso micro empresas.

Como todo proceso, la aplicación de un plan de continuidad involucra determinados pasos obligatorios para garantizar la funcionalidad del mismo, estas fases son:

  • Fase de análisis y evaluación de riesgos
  • Selección de estrategias
  • Desarrollo del plan
  • Pruebas y mantenimiento del plan.

La continuidad del negocio es un concepto que pertenece a una disciplina superior denominada “Administración de continuidad de negocios (BCM por sus siglas en inglés) y que abarca tanto el plan para la recuperación de desastres (DRP), de naturaleza típicamente tecnológica, como el plan para el restablecimiento del negocio, que normalmente se enfoca en los procesos críticos del mismo. Además, los planes de “Manejo de Crisis” y de “administración de incidentes” suelen formar parte de la disciplina completa de BCM. Recuperación de desastres es la capacidad para responder a una interrupción de los servicios tecnológicos mediante la implementación de un plan para restablecer las funciones críticas de la organización. Ambos se diferencian de la planeación de prevención de pérdidas, la cual implica la calendarización de actividades como respaldo de sistemas, autenticación y autorización (seguridad), revisión de virus y monitoreo de la utilización de sistemas (principalmente para verificaciones de capacidad). En esta ocasión hablaremos sobre la importancia de contar con la capacidad para restablecer la infraestructura tecnológica de la organización en caso de una disrupción severa, es decir, un plan de recuperación de desastres (DRP).

Este plan es la respuesta prevista por la empresa ante aquellas situaciones de riesgo que le pueden afectar de forma crítica, es decir, impidiendo la operación tecnológica que soporta los procesos de negocio más importantes. No importa el tamaño de la empresa o el coste de las medidas de seguridad implantadas, toda organización necesita un Plan de recuperación de desastres o uno de continuidad de negocio, ya que tarde o temprano se encontrará con una incidencia de seguridad o algún evento que detenga súbitamente la operación de una empresa.

Lo primero que se debe realizar es un análisis del impacto al negocio (BIA). Éste es básicamente un informe que nos muestra el coste ocasionado por la interrupción de los procesos críticos de negocio.

Mantenimiento:

Este plan es la respuesta prevista por la empresa ante aquellas situaciones de riesgo que le pueden afectar de forma crítica. No importa el tamaño de la empresa o el coste de las medidas de seguridad implantadas, toda organización necesita un Plan de continuidad de negocio ya que tarde o temprano se encontrará con una incidencia de seguridad.

 

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